Fisioterapia invasiva en Granada
Dentro de la fisioterapia invasiva se incluyen técnicas como la punción seca, la electrólisis percutánea o la neuromodulación percutánea. En determinados casos, además, este tipo de tratamiento puede realizarse con apoyo ecográfico, lo que permite localizar mejor la zona a tratar y guiar la intervención con mayor precisión. Por eso, la relación entre la fisioterapia ecoguiada y la fisioterapia invasiva es tan importante dentro del trabajo clínico.
Cuando el tratamiento manual no es suficiente, usamos técnicas avanzadas para aliviar el dolor
La fisioterapia invasiva engloba distintas técnicas en las que el fisioterapeuta utiliza una aguja u otros estímulos aplicados directamente sobre el tejido para tratar una lesión o modular el dolor. No todas las lesiones necesitan este tipo de abordaje, pero cuando está bien indicado puede ayudarnos a intervenir de forma más específica sobre la estructura afectada y a integrar el tratamiento dentro de una recuperación mejor dirigida.
En nuestra clínica utilizamos este enfoque como parte de un proceso clínico completo, valorando primero qué tejido está implicado, cómo evoluciona la lesión y qué técnica puede tener más sentido en cada caso. Así, la fisioterapia invasiva se convierte en una herramienta útil para tratar desde alteraciones musculares hasta tendinopatías o problemas relacionados con el control neuromuscular, siempre dentro de una estrategia individualizada.
Además, en determinadas técnicas recurrimos a la ecografía para visualizar en tiempo real la estructura sobre la que vamos a trabajar. De este modo, la fisioterapia ecoguiada actúa como un apoyo que mejora la localización y la precisión de la intervención cuando el caso lo requiere.

La fisioterapia invasiva es una técnica que permite actuar con mayor precisión sobre la lesión, generando una respuesta biológica local que acelera los procesos de reparación del cuerpo.
En Kivnon Fisioterapia abordamos la fisioterapia invasiva desde una valoración previa y un criterio clínico claro. Antes de aplicar cualquier técnica, analizamos el tipo de lesión, el tejido afectado y el momento del proceso en el que se encuentra cada paciente, para decidir qué intervención puede aportar un beneficio real dentro del tratamiento.
Este enfoque puede incluir punción seca, electrólisis percutánea o neuromodulación percutánea, según las necesidades de cada caso. Cuando buscamos una localización más precisa, utilizamos también fisioterapia ecoguiada, apoyándonos en la imagen en tiempo real para dirigir mejor la intervención y trabajar con mayor exactitud sobre la estructura implicada.

La fisioterapia invasiva es ideal para….
- Tendinopatías crónicas (rotuliana, aquilea, epicondilitis, manguito rotador…)
- Contracturas profundas o miofasciales
- Lesiones musculares resistentes a terapia convencional
- Fasciopatías plantares
- Síndromes de atrapamiento neural
- Cicatrices que generan dolor o pérdida de movilidad
- Lesiones postquirúrgicas o cronificadas
La fisioterapia invasiva incluye distintas técnicas según el tejido y el objetivo del tratamiento
Punción seca
La punción seca se utiliza sobre todo en puntos gatillo y alteraciones musculares que pueden generar dolor, tensión o limitación del movimiento. Es una técnica que se integra dentro del tratamiento cuando el problema muscular necesita una intervención más específica y directa, especialmente en aquellos casos en los que la musculatura presenta una afectación localizada que requiere un abordaje preciso. Su aplicación forma parte de un enfoque terapéutico individualizado, en el que se valora cada caso de manera concreta para determinar cuándo resulta adecuado incorporarla al tratamiento de fisioterapia.
Neuromodulación percutánea
La neuromodulación percutánea está orientada a actuar sobre nervios periféricos o sobre estructuras relacionadas con el control neuromuscular y el dolor. Puede ser una herramienta útil cuando el objetivo es modular síntomas, mejorar la función y favorecer una mejor respuesta del sistema neuromuscular, dentro de un tratamiento adaptado a las necesidades de cada paciente y a las características concretas de su proceso. Su aplicación se valora en función de los objetivos terapéuticos planteados en cada caso, integrándose dentro de un abordaje de fisioterapia individualizado y enfocado en mejorar la respuesta funcional del paciente.
Electrólisis percutánea
La electrólisis percutánea se emplea principalmente en tendones y tejidos degenerados. Su aplicación forma parte del abordaje de determinadas tendinopatías y lesiones en las que buscamos actuar de forma localizada sobre la estructura afectada. Se integra dentro del tratamiento cuando la valoración indica la necesidad de una intervención más precisa sobre el tejido lesionado. De este modo, forma parte de un enfoque individualizado orientado a abordar de manera específica la zona afectada y su evolución dentro del proceso terapéutico.
Técnicas ecoguiadas
Las técnicas ecoguiadas utilizan la ecografía para localizar con mayor precisión la estructura a tratar y guiar la intervención en tiempo real. No constituyen una técnica independiente dentro de la fisioterapia invasiva, sino una forma de aplicar determinadas intervenciones con más exactitud cuando la situación lo requiere. Su uso permite orientar el tratamiento de manera más precisa en aquellos casos en los que es importante identificar con exactitud la zona sobre la que se va a actuar. De este modo, se integran dentro del abordaje terapéutico como un apoyo a la intervención cuando la situación clínica aconseja un mayor control durante la aplicación.
¿Por qué aplicar técnicas invasivas?
Usamos ecografía en tiempo real para guiar el tratamiento con precisión y minimizar riesgos.
Porque permiten acortar tiempos de recuperación
Porque mejoran el control neuromuscular y reducen el dolor con precisión.





